Tu agente atiende el WhatsApp de la tienda: muestra el catálogo, arma el pedido, pasa el link de pago y hace el seguimiento del que no cerró. Con tus precios, no con los que se imagine.
Cargas productos y precios una vez. El agente recomienda, resuelve tallas o variantes y arma el pedido sin salirse de lo que sí tienes.
Envía el link de pago, recibe el comprobante y deja el pedido registrado en tu hoja de cálculo, tu CRM o tu ERP. Avisa a tu equipo cuando entra uno nuevo.
A quien preguntó y no compró, le escribe después por el mismo hilo — con el contexto de lo que estaba mirando, no con un mensaje genérico.
El mismo agente responde los DM de Instagram y Messenger. Una sola bandeja, una sola memoria de cada cliente.
¿Tienen la chaqueta verde en talla M?
Sí, queda una en M. Vale $189.000 y hay envío a toda la ciudad. ¿Te la aparto?
Sí porfa.
Hecho. Aquí tienes el link de pago. Apenas llegue el comprobante te confirmo el envío.
Todo precio, descuento y disponibilidad se valida contra tu catálogo antes de salir al cliente. Si un producto no está o el dato no existe, el agente lo dice — no rellena el hueco con una suposición.