Los interesados llegan a cualquier hora y por todos lados. Tu agente los atiende al instante, los califica y agenda la visita a sala de ventas — con el lead ya registrado en tu CRM.
El interés por un proyecto se enfría rápido. El agente contesta la llamada o el mensaje apenas entra, de día o de madrugada, y no deja el lead esperando al lunes.
Presupuesto, zona, tipo de inmueble, si es para vivir o invertir, cuándo piensa comprar. Tú defines las preguntas; el agente las hace y marca quién vale la pena llamar.
Cierra la cita a sala de ventas o a la obra en el calendario del asesor que corresponda, y manda la ubicación y el recordatorio por WhatsApp.
Campañas salientes sobre listas de interesados: el agente llama dentro del horario que definas, con reintentos, y deja registrado el resultado de cada contacto.
Vi el proyecto en Instagram, ¿desde cuánto están los apartamentos?
Los de dos alcobas arrancan en $320 millones. ¿Lo estás mirando para vivir o para inversión?
Para vivir, con mi pareja.
Perfecto. ¿Te sirve conocer la sala de ventas el sábado a las 11? Te mando ubicación y confirmación.
Cifras, disponibilidad de unidades y fechas de entrega salen de la información que cargas. Si alguien pregunta algo que no está ahí, el agente lo reconoce y pasa el contacto a tu asesor en vez de arriesgar una venta con un dato inventado.